Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Sección transversal detallada de los bronquiolos dañadas y las paredes alveolares por la EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un grupo de enfermedades pulmonares que bloquean el flujo de aire y hacen difícil la respiración. Por lo general empeora con el tiempo. Las dos condiciones más comunes que la componen son:

  • Enfisema. Esta condición provoca la destrucción de las fibras flexibles y las paredes débiles de los alvéolos. Al exhalar, las vías respiratorias pequeñas se colapsan, lo que impide el flujo de aire de los pulmones.
  • Bronquitis crónica. Con esta enfermedad, los bronquios se inflaman y los pulmones producen más mucosidad, que puede bloquear los bronquios estrechos. Esta enfermedad causa tos crónica, debido a que el cuerpo está tratando de despejar las vías aéreas.

El daño pulmonar no se puede reparar, pero el tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas y disminuir al mínimo los daños mayores.

Síntomas

Principales síntomas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Los signos y síntomas de EPOC generalmente no se presentan hasta que el daño en los pulmones es significativo. En general los síntomas están presentes durante un período prolongado y empeoran con el tiempo.

Tos

El síntoma principal de la bronquitis crónica es una tos crónica, que dura al menos tres meses al año durante dos años consecutivos, combinado con la producción de esputo que puede ser transparente, blanco, amarillo o verdoso.

Falta de aliento

La dificultad para respirar, en especial a lo largo del ejercicio, suele ser el síntoma más molesto. En etapas avanzadas puede ocurrir durante el reposo e incluso estar siempre presente. Es una fuente de ansiedad para los pacientes con EPOC.

Otras carcterísticas

Otros signos y síntomas de la EPOC incluyen:

  • Sibilancias
  • Opresión en el pecho, pero no es común y puede ser causada por otro problema.
  • Color azulado de los labios o las uñas (cianosis)
  • Infecciones respiratorias usuales
  • Falta de energía
  • Pérdida de peso involuntaria (en etapas posteriores)

Exacerbaciones

Las personas con EPOC asimismo son propensas a las exacerbaciones, episodios durante los cuales los síntomas empeoran repentinamente y persisten durante varios días o más.

Causas

La causa principal de EPOC es el humo de tabaco, la exposición ocupacional y la contaminación del aire. La exposición debe durar varias décadas para que se desarrollen los síntomas. Los síntomas comienzan a aparecer en personas de 35 o 40 años. Los factores genéticos de cada persona también juegan un papel.

Fumar

En la mayor parte de los casos, el daño pulmonar que conduce a la EPOC está ocasionado por el consumo de tabaco. Sin embargo, de los fumadores, solamente el 20% desarrollan EPOC. Otros tipos de humo, como el humo de la marihuana, los cigarrillos también suponen un riesgo. La combinación de asma y el tabaquismo aumenta el riesgo de EPOC aún más.

Contaminación del aire

Otros irritantes que pueden ocasionar EPOC, incluyen la contaminación del aire y la exposición ocupacional al polvo, humo o vapor. En los países en desarrollo, a menudo ocurre por la exposición al humo de la quema de combustible o carbón para cocinar y para calefacción en casas mal ventiladas.

Exposición ocupacional

La exposición prolongada a productos químicos, gases y polvos en el sitio de trabajo pueden irritar y también inflamar los pulmones. Las industrias implicadas incluyen la minería del carbón, la minería de oro, y la industria textil del algodón, así como ocupaciones que implican el isocianatos y cadmio o humos de soldadura. El trabajo en la agricultura en general también es un riesgo.

Déficit de alfa-1-antitripsina

La alfa-1-antitripsina (AAT) es una proteína que se produce en el hígado y es secretada en el torrente sanguíneo para ayudar a proteger los pulmones. El 1% de los casos de EPOC, se deben al déficit de alfa-1-antitripsina, un trastorno genético que causa bajos niveles de AAT. El riesgo es especialmente alto en las personas con deficiencia de AAT que también fuman.

Para la EPOC asociada con déficit de alfa-1-antitripsina, las opciones de tratamiento son las mismas que para los tipos más comunes de EPOC. Algunas personas pueden ser tratadas a través de inyecciones de alfa-1 sintética.

Fisiopatología

El aire pasa a través de la tráquea y llega a los pulmones a través dos tubos llamados bronquios, que en los pulmones se ramifican en muchos tubos pequeños (bronquiolos), terminados en los alvéolos. Los alvéolos tienen unas paredes finas llenas de capilares (pequeños vasos sanguíneos). El oxígeno en el aire pasa a estos vasos sanguíneos y entra en el torrente sanguíneo.

Para forzar el aire fuera del cuerpo los pulmones dependen de la elasticidad natural de los bronquios y los alvéolos. La EPOC hace que pierdan su elasticidad, dejando un poco de aire atrapado en los pulmones cuando espira.

Complicaciones

Patología de pulmón que muestra enfisema centrolobulillar característico de fumar

La EPOC avanzada conduce a:

  • Hipertensión pulmonar. La EPOC puede ocasionar presión arterial alta en las arterias que llevan la sangre a los pulmones, lo que presiona el ventrículo izquierdo del corazón, una situación conocida como cor pulmonle, que conduce a inflamación de las piernas y abultamiento de las venas del cuello.
  • Infecciones respiratorias. Las personas con EPOC tienen más riesgo a padecer resfriados, gripe y neumonía. Una infección respiratoria puede producir daños en el tejido pulmonar y hacer que sea difícil respirar.
  • Cáncer de pulmón. Las personas con bronquitis crónica que fuman es más probable que desarrollen cáncer de pulmón.
  • Depresión. Puede tener que dejar de hacer cosas con las que disfruta debido a la dificultad para respirar, contribuyendo a desarrollar depresión. Si se siente triste o impotente o cree que puede estar experimentando depresión, hable con su médico.

Diagnóstico

Si tiene síntomas de EPOC y un historial de exposición a irritantes pulmonares, sobre todo al humo de tabaco, su médico puede recomendar una espirometría para confirmar el diagnóstico.

Espirometría

© JmarchnRealizando una espirometria

La prueba de función pulmonar más habitual es la espirometría. En esta prueba, deberá soplar en un tubo conectado a un espirómetro, una máquina que mide la cantidad de aire que sus pulmones pueden contener y lo rápido lo pueden expulsar. Puede detectar la EPOC incluso antes de que el paciente tenga ningún síntoma. También puede ser utilizada para realizar un seguimiento de la progresión de la enfermedad y de cómo está funcionando el tratamiento.

Se miden dos componentes principales para hacer el diagnóstico: el volumen espiratorio forzado en un segundo (FEV1), el volumen de aire que puede ser exhalado en el primer segundo de una respiración forzada, y la capacidad vital forzada (FVC), el volumen de aire que puede ser exhalado en un solo aliento. Un ratio FEV1/FVC inferior a 70% en alguien con síntomas de EPOC confirma el diagnóstico.

Otras pruebas

© Nevit DilmenRadiografía de un enfisema

Pueden ser útiles una radiografía de tórax y un hemograma completo para excluir otras condiciones en el momento del diagnóstico. Su médico puede recomendar los siguientes exámenes:

  • Radiografía de tórax. Los rayos X pueden mostrar enfisema, un factor importante para la EPOC. También puede servir para descartar otros problemas pulmonares o insuficiencia cardíaca.
  • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada de los pulmones puede ayudar a detectar un enfisema y ayudar a determinar si puede beneficiarse de la cirugía. También puede ser utilizada para advertir cáncer de pulmón.
  • Análisis de gases en sangre arterial. Esta prueba mide cómo la sangre transporta el oxígeno y elimina el dióxido de carbono.

Tratamiento

Para todas las etapas de la enfermedad, existe tratamiento eficaz que puede controlar los síntomas, reducir el riesgo de exacerbaciones y complicaciones, y mejorar su calidad de vida.

Dejar de fumar

En cualquier plan de tratamiento, dejar de fumar es un paso esencial. Hable con su médico sobre la terapia de reemplazo de nicotina y otros medicamentos que pueden ayudar, además de cómo hacer frente a las recaídas. Asimismo, siempre que sea posible debe evitar la exposición el humo.

Rehabilitación pulmonar

Los programas de rehabilitación pulmonar integran la educación, formación, asesoramiento y orientación nutricional. Usted trabaja con una serie de expertos que pueden adaptarse a su programa de rehabilitación para satisfacer sus necesidades.

La rehabilitación pulmonar puede reducir las hospitalizaciones, mejorar su capacidad de participar en las actividades diarias y mejorar su calidad de vida. Hable con su médico sobre el programa. Este programa suele incluir medidas para sentirse mejor y para retrasar el daño a los pulmones:

  • Controlar su respiración. Hable con su médico o terapeuta respiratorio sobre técnicas para respirar de manera más eficiente todos los días. También, asegúrese de discutir las posiciones y respiración técnicas de relajación que se pueden utilizar es el estímulo necesario.
  • Aclarar las vías respiratorias. Con la EPOC, el moco tiende a acumularse en el tracto respiratorio y puede ser muy difícil de limpiar. Toser controladamente, beber mucha agua y utilizar un humidificador puede ayudar.
  • Hacer ejercicio regularmente. Puede parecer muy difícil de practicar cuando tiene problemas de respiración, pero el ejercicio regular puede mejorar la fuerza y ​​la resistencia global y fortalecer los músculos usados durante la respiración.
  • Coma alimentos saludables. Una dieta saludable puede ayudar a mantener su fuerza. El médico puede recomendar suplementos nutricionales. Si tiene sobrepeso, perder peso puede ayudar significativamente a respirar.
  • Evite el humo y la contaminación atmosférica. Como si eso no fuera suficiente, deje de fumar. El humo de segunda mano puede causar daño pulmonar. Otros tipos de contaminación del aire también pueden irritar los pulmones.
  • Acceda a su médico con regularidad. Visite su médico incluso si se siente bien. Es importante vigilar la función pulmonar de manera constante. Asegúrese de obtener una vacuna anual contra la gripe en octubre o noviembre para ayudar a prevenir las infecciones que pueden agravar la EPOC.

Broncodilatadores

Los broncodilatadores son medicamentos que relajan los músculos que rodean las vías respiratorias, ayudando a aliviar la tos y la falta de aliento y facilitar la respiración.

Según la severidad de la enfermedad, puede requerir un broncodilatador de acción corta antes del ejercicio, uno de acción prolongado usado diariamente, o ambos cosas. Los broncodilatadores de acción corta incluyen el albuterol, el levalbuterol e el ipratropio. Los broncodilatador de acción prolongada incluyen el tiotropio, el salmeterol, el formoterol, el arformoterol, el indacaterol y el aclidinio.

Corticosteroides

Los corticosteroides inhalados reducen la inflamación de las vías respiratorias y ayudan a prevenir las exacerbaciones. Son útiles para las personas con exacerbaciones habituales. Los efectos secundarios pueden incluir hematomas orales, infección y ronquera. Algunos corticosteroides son la fluticasona o la budesonida inhaladas.

Algunos medicamentos combinan broncodilatadores y corticoides, como por ejemplo el salmeterol y fluticasona, y el formoterol y la budesonida.

Otros medicamentos

  • Esteroides orales. Los corticosteroides orales previenen el empeoramiento de la EPOC en las personas con una exacerbación aguda. No obstante, pueden tener efectos secundarios graves tales como la diabetes, la osteoporosis, las cataratas y un mayor riesgo de infección.
  • Teofilina. Estos medicamentos ayudan a mejorar la respiración. Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, taquicardia y temblor.
  • Antibióticos. Las infecciones respiratorias agudas, como la bronquitis, la neumonía y la influenza, pueden empeorar los síntomas de la EPOC. Los antibióticos pueden ayudar a combatir las exacerbaciones agudas.

Terapia de oxígeno

Los médicos suelen utilizar la oxigenoterapia para las personas con EPOC moderada o grave. Algunas personas utilizan oxígeno solamente durante la actividad física o la noche. Otras lo utilizan todo el día. La terapia de oxígeno puede mejorar la calidad de vida y prolongar la vida. Hable con su médico sobre sus necesidades.

Controlar las exacerbaciones

Los síntomas de la EPOC pueden empeorar repentinamente, incluso con tratamiento continuo. Esto se conoce como una exacerbación aguda, y si no se trata inmediatamente puede conducir a insuficiencia pulmonar. Pueden ser causadas ​​por una infección, la contaminación del aire y otras causas. Cualquiera que sea la razón es importante buscar ayuda médica de inmediato si tiene un aumento sostenido de la tos, un cambio en el moco o tiene dificultad para respirar.

Cuando se producen una exacerbación, puede que necesite medicamentos adicionales tales como antibióticos o esteroides, oxígeno suplementario o incluso hospitalización. Deberá tomar medidas para prevenir futuras exacerbaciones, como la toma de corticoides inhalados o broncodilatadores de acción prolongada, vacunarse anualmente contra la gripe y evitar evitar la contaminación del aire.

Cirugía

Para algunas personas con enfisema muy severas, la cirugía es una opción.

  • Reducción de volumen pulmonar. En esta cirugía se retiran pequeñas partes del tejido pulmonar dañado. Esto crea más espacio en la cavidad torácica a fin de que el tejido pulmonar restante y el diafragma trabajen mejor. Esta cirugía puede mejorar la calidad de vida.
  • Trasplante de pulmón. Para algunas personas que cumplen ciertos criterios el trasplante de pulmón puede ser una opción. Puede mejorar su capacidad de respirar, pero hay un riesgo significativo de rechazo que obliga a tomar medicamentos inmunosupresores el resto de su vida.

Prevención

A diferencia de otras enfermedades, la EPOC tiene una causa y una forma de prevención claras.

Dejar de fumar

La gran mayoría de los casos de EPOC están relacionados directamente con el tabaquismo, y la mejor manera de prevenirla es dejar de fumar. No es fácil dejar de fumar. Es esencial encontrar un programa que pueda ayudar a dejar de fumar para siempre. Esta es la mejor manera de evitar el daño a los pulmones.

Salud ocupacional

Otro factor de riesgo para la EPOC es la exposición ocupacional a vapores químicos y el polvo. Hable con su supervisor acerca de las mejores maneras de protegerse, como usar equipos de protección respiratoria.

Contaminación del aire

Un esfuerzo clave está en reducir la exposición al humo de cocinar y mejorar la ventilación de las viviendas y usar mejores estufas y chimeneas.

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